Consejos básicos parallevar una vida normal
El seguimiento es fundamental 
- Hay que tener en cuenta que el seguimiento de la enfermedad es también muy importante y no podemos saltarnos ninguna cita con el especialista. Esto puede producir cierta angustia, pero es la garantía de que, si reaparece el mieloma, será controlado desde el principio.
- El control rutinario de la enfermedad permite al médico adoptar una actitud terapéutica ante cualquier cambio, lo que asegura mejores resultados.
- Las visitas al especialista deben resolver todas las dudas. Preguntar sobre los síntomas, los tratamientos y los efectos secundarios ayuda a entender mejor el proceso que habrá que seguir.
- Es aconsejable acudir al médico acompañado de una persona de confianza que ayude a entender las explicaciones, a realizar las preguntas que al paciente no se le ocurran y a recordar las recomendaciones.
Mantener una actitud positiva
- Aunque aceptar el diagnóstico de una enfermedad como el mieloma multiple puede originar un estado de inquietud y temor, mantenerse optimista y con una actitud positiva asegura, de una manera muy importante, que los resultados sean más favorables.
- No hay que olvidar que se puede convivir con un mieloma múltiple durante mucho tiempo en buenas condiciones de calidad de vida.
Recurrir al apoyo de los que nos quieren bien
- El apoyo de los familiares y amigos más allegados es fundamental para mantener el ambiente afectivo del paciente y ayudar a desarrollar positivamente su proceso emotivo interno.

Recurrir al apoyo de los especialistas
- A veces es muy positivo recurrir a la ayuda de los profesionales que pueden facilitar los elementos psicológicos adecuados para superar con éxito una situación así.
- Los grupos de pacientes y familiares de afectados por la misma patología son a menudo grandes especialistas, con muy buenos consejos y grandes recursos para afrontar la enfermedad.
Recomendaciones tan útiles como necesarias 
- Existen también recomendaciones muy útiles para la vida cotidiana del paciente con mieloma:
- No realizar ejercicios violentos, ni esfuerzos, ni cargar peso para evitar dañarse los huesos.
- No hacer vida sedentaria sino dar paseos moderados, para mantener la actividad física y evitar la osteoporosis.
- Acudir al médico ante cualquier infección para iniciar cuanto antes tratamiento antibiótico, ya que el sistema de defensas puede estar afectado.
- Beber abundantes líquidos, siempre más de dos litros diarios.
- Protegerse del sol con lociones y cremas con factor a partir de 20 y con pantalla física. Las radiaciones solares en combinación con el tratamiento seguido pueden hacer aparecer manchas o erupciones cutáneas.
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