Trasplante progenitores hematopoyéticos
Trasplante de progenitores hematopoyéticos, para mejorar la evolución
Se conoce también como trasplante de médula. Es una técnica que consiste en remplazar la médula ósea dañada por médula sana después de tratamientos muy agresivos. En primer lugar, se destruye toda la médula ósea del paciente con dosis altas de quimioterapia con o sin radioterapia.
Luego, se toma la médula ósea sana de un donante, que puede ser un familiar u otra persona que sean compatibles. Esta médula ósea se inyecta en la vena, remplazando así la médula destruida. Este tipo se denomina trasplante de porgenitores hematopoyéticos alogénico. Se aconseja en algunos pacientes jóvenes, hasta los 55 años de edad.
Cuando el donante es el propio paciente, se denomina trasplante de progenitores hemotopoyéticos autólogo.
Este procedimiento es adecuado incluso en pacientes de edades avanzadas, en el momento que sus médicos lo consideren oportuno. Para realizar este tipo de trasplante, se extraen los progenitores hematopoyéticos del paciente, se congelan y se guardan. Luego, se le administran dosis elevadas de quimioterapia para destruir el resto de la médula ósea. Finalmente, se descongelan las células madre guardadas y se le inyectan mediante un catéter venoso central para remplazar la médula ósea enferma.
Aunque puede haber recaídas, con el trasplante se consiguen remisiones completas por más tiempo.
Actualmente, el trasplante autólogo es más cómodo de realizar porque pueden obtenerse células madre de forma ambulatoria de la sangre periférica del propio paciente.
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