Mieloma múltiple | Tratamiento  
   Elección del tratamiento
   Quimioterapia
   Radioterapia
   Trasplante progenitores hematopoyéticos
   Terapia biológica
   Tratamientos de mantenimiento
   Cuidar los huesos




Elección del tratamiento

  • El estudio inicial del estado del paciente permite escoger la terapia más adecuada en cada caso.
  • Con la aparición de nuevas tecnologías y la combinación de diferentes tratamientos, se puede controlar el proceso durante más tiempo y con una mejora de la calidad de vida.
Planificar el tratamiento y controlar la evolución del paciente es muy importante.
  • Las decisiones sobre la terapia a seguir han de ser tomadas por el médico especialista en hematología, con la colaboración de diferentes expertos: radioterapeutas, radiólogos, traumatólogos, etc.

La finalidad de los tratamientos puede ser:

  • Destruir el tumor mediante tratamientos específicos antitumorales.
  • Evitar la evolución de la enfermedad mediante tratamientos de mantenimiento y otros nuevos agentes.
  • Terapia de soporte para prevenir complicaciones.


Quimioterapia

La quimioterapia, para destruir el tumor

Esta terapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar las células plasmáticas malignas. Es el tratamiento habitual, aunque a veces hay que complementarlo con otras medidas terapéuticas.

La quimioterapia puede administrarse de forma oral o inyectarse en una vena o vía intramuscular.
Las dosis de los diferentes medicamentos varían según el tipo de mieloma y la respuesta del paciente.

La aplicación de la quimioterapia no es dolorosa.

Se realiza por ciclos, en general cada 3-4 semanas.

Cada sesión dura entre 2 y 4 horas.

Se administra de forma ambulatoria, a menos que el tratamiento requiera controles más estrictos.

En ocasiones, se asocia con la administración de corticoesteroides para potenciar su efecto.


Radioterapia

La radioterapia, para complementar el tratamiento

Esta terapia consiste en el uso de rayos X u otros rayos de alta energía para eliminar o reducir el número de células plasmáticas.

La radioterapia constituye, generalmente, una medida complementaria a la quimioterapia.

Cuando se presenta un plasmocitoma solitario, una fase inicial del mieloma, el tratamiento puede ser sólo radioterapia con erradicación del proceso.
En ocasiones, es preciso realizar antes cirugía para erradicar el plasmocitoma y controlar el proceso con revisiones rutinarias.

Suele ser bien tolerada por los pacientes.

Se programan sesiones cortas que pueden durar un máximo de media hora.

No requiere ingreso en el hospital.


Trasplante progenitores hematopoyéticos

Trasplante de progenitores hematopoyéticos, para mejorar la evolución

Se conoce también como trasplante de médula. Es una técnica que consiste en remplazar la médula ósea dañada por médula sana después de tratamientos muy agresivos. En primer lugar, se destruye toda la médula ósea del paciente con dosis altas de quimioterapia con o sin radioterapia.

Luego, se toma la médula ósea sana de un donante, que puede ser un familiar u otra persona que sean compatibles. Esta médula ósea se inyecta en la vena, remplazando así la médula destruida. Este tipo se denomina trasplante de porgenitores hematopoyéticos alogénico. Se aconseja en algunos pacientes jóvenes, hasta los 55 años de edad.

Cuando el donante es el propio paciente, se denomina trasplante de progenitores hemotopoyéticos autólogo.

Este procedimiento es adecuado incluso en pacientes de edades avanzadas, en el momento que sus médicos lo consideren oportuno. Para realizar este tipo de trasplante, se extraen los progenitores hematopoyéticos del paciente, se congelan y se guardan. Luego, se le administran dosis elevadas de quimioterapia para destruir el resto de la médula ósea. Finalmente, se descongelan las células madre guardadas y se le inyectan mediante un catéter venoso central para remplazar la médula ósea enferma.

Aunque puede haber recaídas, con el trasplante se consiguen remisiones completas por más tiempo.

Actualmente, el trasplante autólogo es más cómodo de realizar porque pueden obtenerse células madre de forma ambulatoria de la sangre periférica del propio paciente.


Terapia biológica

Terapia biológica, para que el organismo se autoproteja

La finalidad de esta terapia es tratar de que el propio cuerpo destruya las células malignas.

Emplea sustancias producidas por el cuerpo o creadas en un laboratorio, pero similares a las propias del organismo, para potenciar, dirigir o restaurar las defensas naturales del paciente (como el interferón).

También se la conoce como terapia modificadora de la respuesta biológica o inmunoterapia.


Tratamientos de mantenimiento

Para intentar frenar la enfermedad

Los tratamientos para frenar la enfermedad tienen la finalidad de evitar recaídas o que ésta progrese.

Pueden ser medicamentos de mantenimiento como...

Corticoesteroides

  • Se administran por vía oral a dosis bajas y de forma periódica, para evitar los efectos secundarios de su tratamiento prolongado.

Interferón

  • Es efectivo para frenar el crecimiento de las células del mieloma cuando crecen lentas. Se usa para mantener la respuesta alcanzada con la quimioterapia o el trasplante.
  • Se administra de forma subcutánea a bajas dosis por tiempo indefinido, siempre que el paciente se mantenga estable.
  • Puede ocasionar cansancio.

... nuevos agentes farmacológicos como...

Talidomida y derivados

  • Este fármaco se hallaba en desuso por el riesgo que conlleva para las mujeres embarazadas, pero actualmente se le han descubierto nuevas propiedades como el poder antiinflamatorio, eficaz en diversas enfermedades.
  • Su administración impide el crecimiento del tumor por diferentes mecanismos.
  • Se precisa un estrecho seguimiento del efecto de este medicamento en el paciente para evitar efectos no deseados.

... y otras técnicas como...

Plasmaféresis

  • Una técnica especial que sirve para filtrar la sangre del paciente a través de una máquina cuando se acumulan demasiadas proteínas M en la sangre.


Cuidar los huesos

Con la evolución de la enfermedad pueden aparecer afectaciones líticas o fracturas óseas. Ésta también puede asociarse al proceso de osteoporosis, que es propio de edades avanzadas y que se caracteriza por la aparición de debilidad en los huesos por pérdida de masa o destrucción de los mismos.

Para proteger los huesos es importante seguir estas recomendaciones:

  • Evitar golpes, ejercicios violentos y cargar pesos.
  • Colocar un corsé ortopédico, si hay disminución del tamaño de las vértebras (aplastamientos).
  • Para prevenir la osteoporosis se recomiendan ejercicios suaves y la ingesta de calcio oral con vitamina D.

 

Los Bisfosfonatos

Para prevenir estas complicaciones óseas existen unos medicamentos denominados bisfosfonatos, que refuerzan la masa ósea y previenen su destrucción. Estos fármacos desarrollados para el tratamiento de estas enfermedades aumentan la masa ósea, la resistencia vertebral, previenen la pérdida de hueso y disminuyen el riesgo de fracturas en los huesos.

Entre ellos, el ácido zoledrónico se destaca por ser uno de los más potentes inhibidores de la destrucción ósea.

  • Está indicado especialmente durante el primer y segundo año de la enfermedad.
  • Puede administrarse también como terapia de mantenimiento.
  • Se administra por vía intravenosa durante 15 minutos.
  • Las lesiones tienen lugar una sola vez al mes.

En un futuro es previsible que se desarrollen bisfosfonatos aún más potentes.


 
 
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